sábado, 12 de diciembre de 2009

Porque se presenta la enfermedad a pesar de haber vacunado?

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En algunas ocasiones ocurre que en una granja de aves vacunadas contra determinada enfermedad, igual se presenta un brote de la misma.
Es vital investigar la causa de este problema, porque se presento la enfermedad a pesar de haber vacunado?
CAUSAS MAS FRECUENTES
Las causas del fracaso de una vacunación son múltiples, pero básicamente los siguientes son los errores que un criador puede cometer:
De almacenamiento: Las vacunas están constituidas por antigenos, que requieren determinadas condiciones ambientales para mantener su eficacia, por ello deben almacenarse en refrigeración a 4°C, nunca exponer a los rayos solares, también son perjudiciales los cambios bruscos de temperatura.
Elección de un programa vacunal: Los programas vacunales no pueden ser iguales para todas las granjas o zonas geográficas
Si existe un potencial alto de contagio durante la crianza. se debe estructurar un programa de vacunación teniendo en cuenta las repeticiones oportunas de las vacunaciones durante el ciclo de producción.
Revacunaciones realizadas demasiado pronto son ineficaces porque los anticuerpos producidos con la vacuna precedente están en circulación en niveles tan elevados que pueden destruir los antigenos de la nueva vacuna antes que puedan desarrollar su función. También si se deja un tiempo demasiado largo para la revacunación las células memoria (que conservan el recuerdo del antígeno de la primera vacuna y que si aquel las "solicita" de nuevo, producen los anticuerpos específicos) probablemente ya no estén presentes en parte, produciendo una insuficiente respuesta inmunitaria.
Los niveles de anticuerpos maternos son determinantes en la elaboración de un programa de vacunación, para el caso de Bronquitis Infecciosa la inmunidad materna no interfiere significativamente en el proceso de la inmunidad, como si se da en los casos de la enfermedad de Gumboro y Newcastle.
Tipo y dosis de vacuna: Cuanto más escasa sea la cantidad de partículas vacunales mas baja será la producción de anticuerpos y viceversa.
Es importante administrar la dosis adecuada, siendo muy peligroso vacunar con cantidades menores a la recomendada por el fabricante.
Cuanto más atenuada es una vacuna, menor capacidad tiene para estimular niveles altos de inmunidad, necesaria para proteger la parvada contra infecciones de patógenos virulentos, es preferible elegir las de mayor capacidad antigénica, incluso si su costo es mayor.
El uso de una vacuna monovalente contra Newcastle, comparado con la combinación Newcastle/Bronquitis Infecciosa, generalmente da una mejor protección aún con la presencia de anticuerpos maternales.
Vía de administración: En el agua de bebida tienden a afectarse más las partículas vacunales, se debe seguir todas las recomendaciones para este tipo de vacunación, el agua de beber debe contener leche descremada (2 a 3 g/lt. de agua), se ha demostrado que las vacunas disueltas en agua, incluso destilada, reducen en un 50% su potencial inmunógeno a las 3 horas, comparado con menos del 10% de las vacunas preparadas en agua con leche disuelta.
La vacunación intranasal o intraocular de vacunas atenuadas contra la enfermedad de Newcastle y la Bronquitis Infecciosa estimula una protección mas alta y prologada que al agua de bebida.
Manejo: No disponer del tiempo necesario para limpiar y desinfectar la granja, sobrevacunar una parvada porque ocurrió un brote en la crianza anterior, mala ventilación, alta densidad , mal manejo de la temperatura en el galpón, el no contar con personal en cantidad apropiada, sin la experiencia necesaria, también pueden hacer fracasar un programa de vacunación.
Otros factores: existen otras condiciones que pueden perjudicar la eficacia de las vacunas, entre las cuales se encuentran
  • Las variaciones de serotipo de la vacuna
  • La inmunosupresión ocasionada por estrés, enfermedades (Marek, Gumboro, Reo, Anemia infecciosa), micotoxinas en el alimento
  • Carga de patógenos de campo.
EVALUACIÓN
Es necesario realizar test serológicos para comprobar la inmunización producida, la evaluación rutinaria de las respuestas serológicas ayuda a determinar la calidad del manejo y la técnica de administración de la vacuna, las edades mas convenientes, la interferencia en la respuesta debido a otras vacunas, a los anticuerpos maternos, la exposición a virus patógenos de campo y la presencia de condiciones inmunosupresoras.
También se puede evaluar la vacunación mediante inspección visual de la parvada, una regla básica es que después de una vacunación con virus atenuado contra una enfermedad respiratoria NC, BI), se debe detectar una reacción postvacunal que se manifiesta en leves estornudos o chasquidos 2 o 3 días después de la vacunación , la cual debe durar de 5 a 7 días.
Una forma práctica de evaluar la intensidad de las reacciones postvacunales es determinar la frecuencia de estornudos o ruidos respiratorios en varios puntos del galpón, tomando estos parámetros como referencia:
4 a 10/minuto: LEVE
11 a 25/minuto: MODERADO
Mayor a 25/minuto: FUERTE
Si no se detecta ninguna reacción también debemos investigar porque no ha ocurrido una estimulación apropiada del sistema inmune.
CONCLUSIONES
La gran mayoría de las vacunas son efectivas, las fallas pueden ocurrir por mala conservación de la vacuna , por un programa de vacunación mal diseñado, no elegir la vacuna correcta, administración incorrecta de la misma, aplicar en parvadas con aves inmunocomprometidas o en aves vacunadas bajo condiciones ambientales o de manejo adversas.
Siempre debemos hacernos estas preguntas:
  • Estoy vacunando correctamente?
  • Escogimos la vía de administración mas efectiva?
  • Usamos la vacuna correcta?
  • Es necesario aplicar esta vacuna?
  • Era la edad adecuada para vacunar a las aves?
  • En que nivel están los anticuerpos maternos?
  • Neutralizamos los anticuerpos maternos?
  • Usamos una vacuna confiable?
  • El transporte y conservación es adecuado, verifico la temperatura de la refrigeradora?
Los fracasos en la vacunación pueden se en su gran mayoría prevenidos y evitados, siguiendo elementales principios y planificando por adelantado el proceso de vacunación, evitando la improvisación y el descuido.